Manuel Peña nació en Valparaíso el año 1951. Oriundo del cerro Placeres, desde que era un niño se maravilló por la ciudad que lo acogía, recorriendo sus cerros, sus calles y el puerto, experiencias de vida que más tarde comenzaría a plasmar en libros, la mayoría dedicados a su ciudad natal.
Ha escrito Ayer soñé con Valparaíso, Los cafés literarios en Chile, Valparaíso, la ciudad de mis fantasmas, Chile. Memorial de tierra larga, libros de investigaciones de literatura infantil y textos de difusión de la poesía infantil de tradición oral, entre otros.
Ahora acaba de lanzar Valparaíso. Chroniques d'un port mythique, una traducción al francés de la ciudad que tanto lo inspira.
Asistimos a su lanzamiento en Viña del Mar, en la galería Modigliani, donde conversamos con él acerca de la ciudad Patrimonio de la Humanidad, la que ha tratado de describir de la mejor manera posible en todos los libros que ha escrito sobre ella.
¿Cómo es que el lanzamiento de este libro se hace en Viña cuando es acerca de Valparaíso?
Para mí Valparaíso y Viña forman una misma unidad temática, en el libro se habla tanto de Valparaíso como de Viña. La editorial lo organizó aquí y quedé muy contento porque vino bastante público y se difundió lo que está en el libro.
¿Cómo considera usted que se encuentra la ciudad de Valparaíso en este momento?
Yo considero que deberían haberla cuidado más. Para mí gusto, hay unas partes que están restauradas pero otras no, entonces debería restaurarse y cuidarse más. Por eso que estos libros incentivan para que la gente conozca más de la historia de la ciudad y del patrimonio. Desde el punto de vista patrimonial deberían cuidar, restaurar y proteger más la ciudad. Por ejemplo, el Palacio Baburizza, eso debería estar ya abierto, rehabilitado, con toda esa colección de arte que forma parte de la historia de la ciudad y que debería estar, sobre todo porque es Patrimonio de la Humanidad, en exhibición.
¿Usted cree que es un aporte que la ciudad haya sido nombrada Patrimonio de la Humanidad?
Es un aporte porque ha generado más expectativas e interés de visitas de extranjeros, han venido más pero debería estar en mejor estado. Por ejemplo, ciudades que he visitado yo y que son Patrimonio de la Humanidad, como Cartagena de Indias. Ahora estuve en Quito, que fue la primera ciudad Patrimonio de la Humanidad y está muy bien conservada, es maravilloso, bien iluminada, protegidas. Para ser Patrimonio de la Humanidad, yo considero que está poco cuidada.
¿Qué deberían hacer los ciudadanos para levantar su ciudad?
Los ciudadanos deberían cuidar y conservar más su ciudad y sobre todo las autoridades proteger más el patrimonio arquitectónico y artístico, por ejemplo los cuadros del Baburizza, las bibliotecas, darle más incentivo a lo cultural.
¿Han habido muchos cambios en la ciudad a través de los años?
La ciudad que yo conocí, no es la misma de ahora. Pero claro, la vida va avanzando. Por ejemplo, del gran conglomerado de tiendas históricas que yo ví, ya no existen. Edificios históricos emblemáticos, que o bien se han caído, se han demolido, se han destruido por los incendios, como en calle Serrano que ya no están.
¿Usted cree que la ciudad tiene bien puesto su título de Patrimonio de la Humanidad?
Sí, por supuesto, porque de todas maneras es una ciudad que atrae y que tiene su magia, igual sigue teniendo interés. En los recorridos que yo hago, la gente queda sorprendida. Te produce una fascinación. |