CUANDO UNA NOVELA ES UN ARMA POLÍTICA
 
Leonardo Robles comenta Padre nuestro, de Octavio Crespo, en El Mercurio de Valparaíso.
 

Toda obra de arte lleva implícitamente una carga ideológica, una postura que se extiende y enfrenta a un imaginario dominante.

Octavio Crespo, profesor de producción en la Escuela de Teatro y Comunicación Escénica de la Universidad Tecnológica de Chile-Inacap, es homosexual y lanzó hace contados días Padre nuestro (RIL Editores), una novela donde nuevamente abre el diálogo sobre las familias homoparentales en Chile y la posibilidad que éstas tienen de adoptar a un niño.

Debate que nuevamente ha dado que hablar con la súbita aparición de parejas gays en los spots de los candidatos presidenciales, y que después de esta noche, cuando ya se sepa quién gobierne, seguramente importará menos.

"Mi libro no es un panfleto, ni nada parecido, aunque claro, aborda un tema político que es el de las familias compuestas por homosexuales, como ya ocurre en Holanda, España, Suecia, Francia y otros países europeos. Pero estamos hablando de la realidad chilena que es bien distinta", argumenta el escritor.

Tal vez por eso, la ficción está ambientada en el año 2035, como si fuera una apuesta de Crespo por creer en la evolución de la actual sociedad chilena hacia una más liberal, y trata sobre dos hermanos que sólo comparten padre, un escritor que después que engendrara a uno en Chile se mudó a España y tuvo al otro.

Los dos se llaman Andrónico y deberán conocerse, debido a que el chileno encontró unas manuscritos de su padre ya muerto, y el hermano español es precisamente quien posee los derechos legales sobre la obra.

FRAGMENTOS

Crespo comenzó a escribir la novela cuando tenía 19 años, en medio de una crisis vocacional que lo hizo cambiar la carrera de arte por la del periodismo.

Según el escritor, "el libro se generó sobre la necesidad personal de escribir, era una historia que estaba atragantada en mí, surgió como una experiencia biográfica, porque decidí dejar de estudiar arte y entregarme a la necesidad imperiosa de escribir por las noches".

Padre nuestro se caracteriza por estar construida en base a fragmentos que rompen la linealidad clásica en cuanto a la manera de hacer novelas. De este modo se intercalan diversas historias que, a pesar de estar fragmentadas, remiten todas a una misma matriz.

"La historia se fue armando por capas. Está la historia central que sale de un montón de escritos diarios, sale de muchos lados en realidad. Me gusta pensar el libro es como si fuera una cajita de espejos, no como una trama bien hilada a la antigua usanza, sino como destellos que te recuerdan una poética, una sensación, una estética", explica Crespo.

SOBRE LA BELLEZA


El autor, además de impartir clases se ha desempeñado durante años en el mundo de las revistas de moda femenina, en la fotografía de modelos y en la dirección de arte.

Se siente como pez en el agua en el mundo del glamour y debido a esto, su próxima novela tratará sobre la belleza.

"La novela transcurre dentro del mundo de la moda chilena, pero ojo, esto no es Milán, ni París. Son tres historias sobre la necesidad de ser bello, sobre la necesidad de ser otro. Es la historia de una hermosa modelo que decide cambiarse de sexo y ser hombre, y al mismo tiempo la historia de un hombre que estaba enamorado de esa modelo cuando era mujer y que ahora siente una atracción por ella en su nueva calidad. Además es un productor que maneja a todos los demás", adelanta.

 

 
Fuente: El Mercurio de Valparaíso